Mujeres indígenas en migración

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Imagen: Portada del libro "Testimonios de mujeres indígenas en contextos migratorios" 18 octubre, 2017

Presentado en 2014 en el marco del Día Internacional de las Mujeres Indígenas por el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, A.C. a través de su Programa de Mujeres Indígenas (PROMUI) con el apoyo de la Fundación Ford, “Testimonios de mujeres indígenas en contextos migratorios: liderazgos e identidades colectivas y de género”, es un texto sencillo y honesto que nos habla de la esperanza transformada en posibilidades. Posibilidades que surgen del deseo insaciable de superación de mujeres que han optado por reconocerse a sí mismas como el punto de partida para impulsar el trabajo colectivo.

Migración con enfoque de género

Se trata de mujeres perceptivas, cuya profunda mirada nos acerca a historias personales conectadas con otras comunitarias que, con frecuencia, quedan ocultas detrás de las estadísticas y las notas periodísticas sobre migración. En su conjunto, los reveladores testimonios de  Cielo GómezOfelia PérezErika CandiaJuana DomínguezGenoveva Díaz y Lorenza Gutiérrez, constituyen un estudio etnográfico de la situación actual que viven quienes se ven en la necesidad de dejar su tierra natal en busca de mejores oportunidades; pero además, ofrecen al lector elementos informativos e interpretativos que abonan a la comprensión de la problemática que atraviesan las mujeres indígenas y no indígenas al salir de sus comunidades y enfrentarse a una sociedad poco incluyente y respetuosa de los derechos humanos.

Ante el discurso estigmatizador, de violencia y exclusión, ellas nos ofrecen una propuesta alternativa basada en el liderazgo y el reconocimiento de su identidad. Experiencias de vida que después de un largo y duro aprendizaje, han dado como resultado la creación de diversas redes de colaboración capaces de traspasar los límites fronterizos e institucionales, para utilizar la inteligencia colectiva en el desarrollo de nuevas estrategias y modelos de participación social. Son protagonistas que alimentan con sus palabras, ciudadanas creadoras cuya influencia ha servido para generar conciencia y reflexión. Mujeres firmes y propositivas que, a pesar del entorno hostil al que se han enfrentado, decidieron retomar la práctica colectiva y recuperar la confianza mutua para construir espacios de crecimiento común dentro de distintos contextos migratorios.

Innovación ciudadana frente a diversas problemáticas

Sin duda, la lectura de cada relato nos lleva a valorar el poder del pensamiento y la capacidad de contagiar a otros desde las emociones para forjar realidades más allá de los discursos. Así es como seis mujeres se han dado a la tarea de unir personas, tecnologías, conceptos y saberes de diversa índole, generando las condiciones necesarias para que el encuentro entre migrantes suceda y, a partir de ello, iniciar procesos de colaboración con y desde las personas, que representen la heterogeneidad de la población mexicana de un modo abierto y sin dejar de lado los elementos interculturales, generacionales, étnicos y de género que también están presentes.

Guerrero, Oaxaca y Chiapas, los estados que concentran la mayor pobreza de nuestro país, son el origen de estos esfuerzos cotidianos de quienes aprendieron a resemantizar las palabras y ahora se asumen como mujeres, indígenas y migrantes, pero no desde una perspectiva de víctima, sino como los atributos que las han llevado, precisamente, a convertirse en puentes de entendimiento y, por qué no decirlo, de complicidad para sensibilizar a una sociedad cada vez más desacostumbrada a escuchar al otro y a reflexionar sobre los asuntos públicos, aquellos que nos competen a todos.

La vocación de servicio de Cielo es evidente, así como innegable la capacidad de Ofelia para aprender de otros actores sociales. Erika nos muestra una enorme visión; es decir, el poder visualizar un destino antes de comenzar a andar el camino. Sin así proponérselo, en cada línea Juana deja expuesta su tremenda fuerza, Genoveva su intensa dedicación y Lorenza, la entereza que se necesita para defender no sólo los derechos laborales de un sector social, sino aquellos inherentes a cualquier individuo. Pero los suyos no son casos aislados ni liderazgos producto de circunstancias o condiciones excepcionales; por el contrario, nos encontramos ante una pequeña muestra de los aportes, a veces silenciosos pero constantes, de hombres y mujeres que han descubierto que los valores, símbolos, creencias y costumbres propios se ven fortalecidos en la medida en que también somos capaces de reconocer los ajenos y defenderlos.

Contexto internacional: España

A tres años de haberse celebrado la Conferencia Mundial de los Pueblos Indígenas en la sede de la ONU, en Nueva York, aún son muchos los obstáculos que faltan por superar para lograr el pleno reconocimiento de sus derechos políticos, sociales, económicos, laborales, colectivos, culturales y ambientales; sin embargo, no podemos negar que los testimonios de estas mujeres son en sí mismos un avance, un acicate que debe mover fibras en sus lectores, con miras a impulsar el diseño de políticas públicas que se traduzcan en normas, mecanismos y acciones que les permitan el libre ejercicio de sus derechos.

En el caso de España, se cuenta con la Estrategia de la Cooperación Española con los Pueblos Indígenas que “se fundamenta en el prólogo de la Constitución Española, la Ley Española de Cooperación International para el Desarrollo (23/1998) y el Plan Director 2005-2008 de la cooperación española”. Esta estrategia “se enmarca en el Segundo Decenio Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo (2005-2014) y participa en el consenso internacional en torno a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Su contenido se inspira en las demandas de los pueblos indígenas en el ámbito internacional y los avances habidos en el reconocimiento de sus derechos”.

Quizás, la parte más relevante de este documento sea en la que se pone de manifiesto la necesidad de implementar políticas de cooperación internacional considerando que:

“La realización de una cooperación especializada con los pueblos indígenas se justifica además por su carácter de población especialmente vulnerable, como muestran los estudios llevados a cabo en el ámbito internacional, la marginación histórica a la que se han enfrentado, la especial relación que la mayoría de los pueblos indígenas tiene con sus tierras y territorios, y la importancia de mantener la diversidad cultural como patrimonio de la humanidad”.

Voces cruzando fronteras

Las suyas son voces que revelan más de lo que se lee; sonrisas cálidas y tan comunicativas como la diversidad cultural que hay en México. Seres humanos en quienes la migración ha dejado una huella indeleble. Cielo, Ofelia, Erika, Juana, Genoveva y Lorenza ya son otras totalmente distintas, su compromiso las ha transformado profundamente y, a su vez, ellas han aprendido a hacer lo mismo en su entorno más cercano, visibilizando a los y a las migrantes, trabajando de cerca con ellas y ellos para restituirles su identidad, para que no sean un número más. Cada vez que las pienso, tengo la imagen mental de un árbol que comenzó pequeño y frágil, pero que, con el paso del tiempo, nos muestra extendidas sus largas ramas y en medio del paisaje se distingue por ser el árbol más frondoso y hospitalario.

*Para la publicación de esta reseña en su versión actualizada (España, 2017) se contó con la colaboración especial de Griselda Herrera, miembro del Consejo Editorial Internacional y representante en Madrid, España de la Revista Jurista.
** Agradecemos a Martha Sánchez Néstor, coordinadora de la obra, las facilidades otorgadas para su difusión en este medio.

 

Las ideas aquí expresadas son responsabilidad de sus autores. Miradas Múltiples las ha incluido en apoyo a la libertad de expresión y el respeto a la pluralidad.

 

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Soy periodista mexicana, ahora en Madrid y siempre buscando la grieta en el muro. Máster en Gestión de Políticas y Proyectos Culturales por la Universidad de Zaragoza, España. “Saber mirar y saber decir” son los principales retos del periodismo que aspira a no quedarse en el olvido, que intenta contar algo más que una simple historia. Para mí, cultura se escribe en plural, es la fiesta de lo colectivo. Twitter @gloriaserranos
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