LGBTI El Salvador

Daniela, de Soyapango, El Salvador

Por   ・ México - Inglaterra
Fotografía: Pablo Allison 25 enero, 2018

Una conversación para conocer el pensamiento y la lucha cotidiana de una joven transexual en medio de la violencia.

Read the story in English at the bottom of the text.

 

Conocí a Daniela en el lugar donde vive, en Soyapango, un municipio a las afueras de San Salvador y una de las zonas más pobladas del país, donde grupos de delincuentes controlan la mayor parte del territorio y los habitantes de la zona viven bajo amenazas constantes.

Daniela ha vivido aquí toda su vida. A pesar de que el lugar es peligroso para cualquiera de sus habitantes, ciertamente es mucho peor para ella. Cuando le pregunto si ha considerado mudarse, me responde que no importa a donde vaya, porque eso puede complicar las cosas todavía más. En Soyapango, al menos, su comunidad la conoce y eso hace que, en cierta forma, se encuentre “más segura”.

En El Salvador la gente debe ser siempre precavida, cuidar lo que ve o dice debido a las pandillas que vigilan constantemente las acciones de todos. Existen reglas no escritas que dictan, por ejemplo, a dónde pueden ir y a dónde no. Si alguien entra al barrio equivocado puede significar la muerte, y esto no es ninguna exageración. Por ello, antes y después de salir de casa, Daniela toma diversas medidas de seguridad.

En un día típico asiste a la universidad y se asegura de regresar a casa antes de las seis de la tarde, hora en que la situación se vuelve más violenta. También evita estar en la calle por las noches. Al caminar para tomar el autobús e ir a la universidad, me dice que a menudo la insultan y le preocupa que eso se convierta en violencia física algún día. Actualmente cursa el tercer año de Educación para la Salud en la Universidad Nacional de San Salvador.

Mientras conversamos, pienso en lo difícil que debió ser para Daniela llegar hasta dónde ha llegado y terminar la educación básica. Sin embargo, a pesar de los problemas demuestra mucha fuerza, determinación y pasión, cualidades que no cualquiera tiene.

Es en la universidad donde se siente más segura y con libertad para moverse, pero eso no quita que ha sido discriminada por sus preferencias sexuales, que reciba amenazas e insultos por parte de los estudiantes y del personal universitario. En una ocasión, comenta, un miembro del personal la amenazó con un cuchillo. También le han escupido.

Daniela se mantiene fuerte y apegada a sus creencias, confía en que trabajando duro algún día verá cambios en su comunidad. Haciendo a un lado las adversidades -y su complejidad- con el paso del tiempo han ganado algunas cosas, entre ellas que algunos departamentos institucionales reconozcan su género actual.

En su larga batalla como activista ha presentado cerca de 300 quejas a la fiscalía general. Está decidida a no parar hasta que sus derechos se respeten y estén protegidos por la ley.

Durante nuestra charla abordo con sutileza el tema de la prostitución, esperando saber por qué Daniela no terminó involucrada como otros transexuales. Entonces me explica que la falta de amor, comprensión y educación genera que las mujeres transexuales recurran a la prostitución como una forma de ganarse la vida y una manera “fácil” de salir de la pobreza. En su caso, fue determinante el amor que sus padres le brindaron. Para su familia lo más importante es verla feliz y que tenga éxito en su carrera.

Me interesa saber si le preocupa que el gobierno la lastime, desaparezca o asesine por el activismo que realiza. Cuando le pregunto, responde que sí le preocupa porque el gobierno es muy corrupto y difícilmente investiga las denuncias ciudadanas. Pero insiste en que no permitirá ninguna intimidación o acoso por parte de nadie.

Ahora le pregunto qué significado tiene para ella la “libertad” y me dice que es ser auténtica, mantenerse fiel a sí misma. También simboliza tranquilidad y ser optimista ante la vida.

Daniela se muestra como una mujer independiente que transmite fuerza, que no le da miedo ser quien es ni hacer lo que hace; por el contrario, está orgullosa de su persona en todos los sentidos y relaciona el concepto de familia con el amor. Dice que es un grupo de personas que están para apoyarte sin importar lo que pase.

Sabiendo que la iglesia considera la diversidad sexual como algo demoniaco (y muchas cosas más), me interesa saber su opinión sobre la religión. Me comenta que para ella es algo superficial, muy relativo y sin importancia. Su comunidad es religiosa y, sin embargo, son los propios miembros quienes la han discriminado. Para Daniela, la religión destruye y genera odio.

Respecto a los derechos humanos en El Salvador, tiene la percepción de que en cierta medida obstruyen el proceso de paz, puesto que, al respetarlos, la policía no puede hacer su labor para erradicar la violencia, en particular si respeta los derechos de los delincuentes.

Para Daniela, los derechos Humanos son solo un concepto, sin valor. En varias ocasiones el estado le ha negado protección. Comenta que la Fiscalía General es la institución que menos los respeta, en especial los de la comunidad LGBTI.

Debido a la violencia que durante décadas se ha extendido por el país, esta se ha normalizado. Así que a Daniela le encantaría convertirse en agente para el cambio social. Dice que es feliz de ser quien es. Al cambiar aquellas cosas que la entristecían en el pasado, finalmente se siente libre.

Para terminar, le pregunto qué significa el “amor”. Me responde que satisfacción, pasión, cuidar al otro, entendimiento. Ella encuentra el amor en su familia y en sus amigos, aunque reconoce que, en estas circunstancias, es difícil encontrarlo.

 

Versión original en inglés (English version)

 

A conversation to know the thoughts and the daily struggle of a transsexual young woman in the middle of the violence.

I recently had the opportunity to meet up with Daniela who lives in Soyapango, a municipality just outside San Salvador. Such area is known as one of the most highly populated areas of the country, where delinquent groups control most of the territory and inhabitants of the area live under constant threats.

Daniela has lived there all her life and even though the place is highly dangerous for anyone, it’s certainly much more for a person like her. When I ask her if she has considered moving elsewhere she responds that there is no point in moving to another part of the city as it could complicate things more. People already know her in her community which makes it ‘safer’ in some respects.

People in El Salvador must be very careful where they go, what they see or what they say due to the gangs which are constantly monitoring people’s lives. There are unwritten rules that dictate for instance where one can go and where not to be. If one step into the wrong neighbourhood it can mean the end of someone’s life, and that is said with no exaggeration whatsoever. Due to such reason, Daniela takes many security measures before leaving her home and when she returns.

A typical day in her life is to go from her house to University and back. She must make sure that she gets home before 6pm as that is when things can get a little more violent; she also avoids leaving her house after 6pm.

When she walks towards the bus to University, she quite often gets insulted and worries that one day it could lead to physical violence.

She is currently in her 3rd year of a 5 year degree in educational healthcare at the National University of San Salvador.

As we are chatting, I suddenly think to myself how hard it must have been for her to get to where she is today. Having been able to finish her basic education, knowing of all the obstacles that it involves, Daniella proves much courage, determination and passion, qualities that not every person carries along.

One of the few areas where she actually feels safe and free to hang around is at the University campus. Having said that, she has also been discriminated due to her sexual preferences. She has received threats and insults from students and staff. She has been threatened with a knife once by a member of staff, she has been spat at, etc…

Nevertheless, she remains strong and sticks to her beliefs in that she is confident that by working very hard, one day she will be able to change things for her community. Besides the adversities, a few things have been gained along the way like the fact that she is now recognized as a woman in certain departments of the institution but the work carries on.

Throughout her long standing battle as an activist seeking justice, due to discrimination against her she has filed around 300 complains so far at the attorney generals office. Daniella is determined not to stop until her rights are fully respected and protected by the law.

As we chat I suddenly touch on the topic of prostitution and wish to find out why Daniela did not end up immersed in that life like most transsexual women who do. She explains to me that due to a lack of love, understanding and education, transsexual women recur to working as prostitutes to earn a living as it’s the ‘easier’ way out of poverty. In her case, she didn’t get trapped into that world thanks to the love that her parents have given her. The most important things for her family is to see Daniela succeed in her career and be happy.

I am interesting in knowing if, besides the fear that is generated regarding criminal groups that operate in the country, she has any worries of being hurt, disappeared of killed by the State due to her daily activism. She responds that she is worried, as the government is pretty corrupt and her complaints are hardly ever investigated. Notwithstanding, she is adamant to carry on with her struggle and will not allow any intimidations or harassment by anybody.

I shift the conversation towards asking what ‘freedom’ means to her which she responds that it is being authentic, being true to yourself. It also symbolized tranquility and behaving optimistically towards life.

Daniela portrays herself to me as an independent person who transmits strength, who is not scared of what she does in life or who she is, on the contrary, she is proud of herself in all senses.

She defines the concept of family as love. It’s a group of people who will be there to support you no matter what.

I had the urge to know her impressions about religion knowing that it has acted traditionally as an agent that condemns sexual diversity as demonic and whatnot. Daniela tells me that religion to her means superficiality, it is something relative that is not so important. People in her community are highly religious, yet they are the ones who have discriminated her mostly. Religion destroys life and breeds hatred as far as she is concerned.

Another interesting element to denote regarding people’s perception on human rights in El Salvador is that such basic elements obstruct a process of peace. They think that the police cannot properly work to eradicate violence if human rights are applied to protect criminals all the time.

Human rights to Daniela is just a concept, it doesn’t have value. In several occasions she has been denied the protection of her rights from the State. She argues that the attorney general’s office is the institution that least has respect of people’s human rights, especially those of the LGBTI community.

Due to the violence that has spread throughout the country over many decades, people have normalized the situation. Daniela says that she would love to become a promoter for social change.

She is happy with who she is today. She has changed what made her feel unhappy in the past and finally feels free…

Lastly, I ask her what is her own definition of ‘love’. She responds that it means satisfaction, passion, caring, understanding. She finds love in her family and her friends though she agrees that at times it’s difficult to find it.

Las ideas aquí expresadas son responsabilidad de sus autores. Miradas Múltiples las ha incluido en apoyo a la libertad de expresión y el respeto a la pluralidad.

 

Responsibility for the information and views set out in this publication lies entirely with the authors. And do not necessarily reflect the official opinion of Miradas Múltiples.

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México - Inglaterra

Nací en Manchester, Reino Unido y fui criado en México, en el Distrito Federal o Ciudad de México, como se conoce ahora. Inicié mis estudios universitarios de fotografía documental y periodística en la Universidad de las Artes, en el London College of Communication de Londres, Inglaterra. Posteriormente, en 2009, me recibí como fotógrafo documentalista del Newport College of Art and Design, de la Universidad de Gales. Mi aprendizaje en el ámbito de los derechos humanos, trabajando en organizaciones no gubernamentales como Amnistía Internacional y ActionAid, en Londres, se convirtió más tarde en inspiración para abordar las artes visuales desde un enfoque social y humanista. Algunos de los conceptos que utilizo en mis continuas exploraciones de la realidad son la libertad, la reclusión, el control, la migración y, obviamente, los derechos humanos. Miradas Múltiples me da la posibilidad de generar contenidos cotidianos para referirme a personas comunes y corrientes, como yo, sin inmediatez y siendo subjetivo, pero a la vez balanceado, justo y sensible, desde la empatía y sin dejar de lado el rigor en la información. Encuentra más de mi trabajo en Instagram: pablondon1
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