Feminismo 8M

Editorial de marzo(II)

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Fotografía: Miradas Múltiples 12 marzo, 2018

Por Sebastián Liera

Marzo, martius para los romanos que lo hicieron el primer mes de su calendario y lo bautizaron en honor a su dios de la guerra, ha comenzado a andar; su paso, sin embargo, no lleva la carga simbólica masculina, patriarcal, que el origen de su nombre conlleva, pues, una huelga general de mujeres de distintos rincones del planeta ha pintado las calles y los titulares de los medios de comunicación con el color morado que le representa. ¿El pretexto? La conmemoración del Día Internacional de la Mujer. ¿El contexto? La creciente violencia de género, machista, que no pierde oportunidad de expresarse, desde el micromachismo más socialmente aceptado hasta el feminicidio en masa más condenado, pasando por un largo espectro de desprecio, explotación y maltrato.

Comenzamos el mes con la noticia de la entrada del primer convoy de ayuda humanitaria a la zona de Ghouta (Guta, para los vigilantes canónicos de las reglas ortográficas del español): 46 camiones con medicinas y alimentos para socorrer a unas 27 mil personas (de al menos 400 mil) que desde el 18 de febrero han quedado atrapadas en medio de los bombardeos que Estados Unidos y otros gobiernos igualmente pacifistas han recetado sobre territorio sirio.

También arrancamos el mes con la tristísima noticia del cierre de la revista Punto Final, fundada en septiembre de 1965 por los periodistas chilenos Manuel Cabieses y Mario Díaz. «Lo que no logró Augusto Pinochet lo ha logrado la falta de recursos», dice un Cabieses de casi 85 años al que le cuesta trabajo encontrar la palabra exacta de lo que siente: en septiembre de 1973, la redacción fue allanada, varios de sus trabajadores fueron asesinados y otros acabaron en el exilio.

En cambio, en Navarra, otro “punto” parece gozar de mejor salud; se trata del Festival Internacional de Cine Documental Punto de Vista, cuyas pantallas, a decir de sus organizadores, «lejos de ser ventanas al mundo, son lienzos donde caben todas las experiencias posibles sobre lo real.» Por su parte, la 33 edición del Festival de Cine en Construcción de San Sebastián y Toulousse, en Francia, proyectará seis películas producidas por cineastas independientes de América Latina, seleccionadas de entre 201 filmes de 16 países.

En esa misma América Latina, por lo menos tres países se encuentran en la mira de los Estados Unidos: Venezuela, donde todo indica que se reelegirá Nicolás Maduro; Cuba, cuyo próximo presidente no saldrá por primera vez desde el triunfo de su revolución de la generación que la protagonizó; Colombia, donde el partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (antes, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC) anunció su retiro de la contienda presidencial debido a los problemas de salud que aquejan a su líder y candidato, Rodrigo Londoño, mejor conocido como Timochenko. En México, más que los ojos, está el desprecio de la Casa Blanca y el Pentágono, que se demuestra con la visita nada diplomática de Jared Kushner, yerno y asesor de Trump. La nación del “pueblo del maíz” está a punto de ocupar el primer lugar mundial como importador del grano que en tiempos pasados era su principal producto de exportación, perdiendo así el 50 por ciento de su soberanía alimentaria.

Mientras tanto, en su propia casa, el tercer mes del año recibió a Trump con una huelga de más de 15 mil maestros y personal escolar no docente de las escuelas públicas de West Virginia, por mejores condiciones laborales y salarios dignos. «No tenemos que poner armas en manos de los docentes… tenemos que poner más dinero en sus bolsillos», había dicho el superintendente de Escuelas Públicas del Condado de Broward, Robert Runcie, tras el tiroteo en la Marjory Stoneman Douglas High School el Día de San Valentín. Allí mismo, en Florida, las y los estudiantes sobrevivientes de la masacre se convirtieron en el corazón del movimiento por el control de armas de fuego dando una lección a su país y retomando una de las tradiciones políticas más fuertes del pueblo de Estados Unidos: la del activismo juvenil. Lejos, en el otro lado del mundo, la campaña por la liberación de Ahed Tamimi ha visibilizado los juicios militares por los que cada año pasa un promedio de 700 niños y jóvenes condenados a entre 5 y 20 años de prisión por tirar piedras a los militares israelíes que ocupan territorio palestino.

Marzo se inicia también con las ausencias del humorista gráfico Antonio Fraguas (Forges), a quien quizás le hubiera dado mucha emoción ver que el Museo de Lleida inaugurara la exposición de la obra de Santiago Sierra sobre presos políticos que fue retirada de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo, ARCO, de Madrid; la periodista Isabel Moya, quien tal vez habría sido una de las más de 3 mil mujeres de todo el mundo que se reunieron bajo el abrigo de las mujeres del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), y el economista Theotônio dos Santos, quien todavía hubiera tenido algo qué decir tras la negación por parte del Superior Tribunal de Justicia de un habeas corpus preventivo que le evitaría llegar a prisión al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

En el horizonte asoma el equinoccio de primavera y, antes, aquellos idus inmortalizados por Shakespeare en los que César alcanzó a decir: ¿Et tu, Brute?, dando paso involuntariamente a eso que se dio en llamar el Impero romano. Ese día, en México, el pleno de la Cámara de Diputados estará nombrando al titular de la Auditoría Superior de la Federación. Entrados en calendarios, este mes se celebra también el Día Mundial del Agua; un día después, en México, algunos personajes de la clase política llorarán la muerte de Luis Donaldo Colosio; en otras partes de América Latina se conmemorará, en cambio, la vida del obispo Óscar Arnulfo Romero, asesinado el 24 de marzo de 1980.

Si de efemérides se trata, se cumplen también 10 años de la muerte en arresto domiciliario de la que fue la última líder del movimiento feminista de Irán: Maryam Firuz; hija de un príncipe de la dinastía de Qayar, Firuz se ganó el apodo de “La Princesa Roja” por defender aun bajo pena de muerte la justicia social y la igualdad.

En nuestra sección Enfoques, el fotógrafo Martín Zetina nos regala los colores y calores del carnaval de Chiná, Campeche, y su fiesta del Toro Petate; y, desde Inglaterra, Roxana Allison nos entrega el bloque final de su serie de podcasts, desmenuzando la presidencia de Donald Trump vista desde el llamado viejo continente, aderezada con música de Molotv, Los Tigres del Norte y La Santa Cecilia. En Diálogos, Pablo Allison nos comparte su pasión como fotógrafo por el grafiti, mientras Edgar M. Caamaño, después de su paseo lingüístico por el español nos describe el variopinto panal, también lingüístico, pero no sólo, que es Manchester y Edgar Elías nos agasaja con dos de sus poemas. En Panorámicas 3.0, Sergio Aguilar recurre a falsos documentales para hablarnos de la banalización del espectáculo. En Narrativas de lo erótico, Ángel Fuentes nos lleva de la mano cual cliente por la anatomía del “Teibol”. En Artivismo, Sebastián Liera sigue manteniendo en el tintero un par de apuntes, el uno sobre la candidatura independiente de María de Jesús Patricio Martínez, Marichuy, y el otro con motivo del sexto aniversario de Tapanco Centro Cultural, pero nomás no llegan.

Y, como se han de imaginar, seguimos extrañando, un chingo, a Carlos Hevia del Puerto.

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