Pinta Machismo y patriarcado

En mi historia, convenientemente y por decisión

Por   ・ México
Fotografía: Miradas Múltiples 29 marzo, 2018

Mis orígenes me enseñaron que: a) debía casarme con b) un señor más blanco que yo para c) aprender que los libros contenían “sabiduría universal”, casi siempre asociada a la biología, para convertirme en d) un ser humano funcional-racional.

En mi historia, convenientemente y por decisión:

a) Borraron narrativas sobre aquellas mujeres que en mi genealogía protestaron y no se casaron, incluso aquellas que tímidamente se asociaron con otras mujeres para vivir;

b) Produjeron recuerdos dolorosos sobre los señores blancos que fueron, precisamente, quienes sacaron todo su odio racial y misógino hacia mis abuelas por medio de la apropiación de su trabajo, de los golpes que les propinaron en el suelo hasta hacerlas sangrar cuando estaban embarazadas y de las múltiples formas que encontraron para someterlas;

c) Instalaron experiencias concretas de sometimiento a través del silencio que, entre mujeres de la familia, hemos ido logrando romper para dialogar y concluir -no sin culpas de por medio- que las lecciones más sustanciales las traemos no de los libros que hemos leído, sino de lo que nuestras resistencias vitales nos han permitido ir incorporando como experiencias personales: RESISTENCIAS;

d) Impusieron por mucho tiempo en mi mente, y mi cuerpa, la idea de que lo importante en la vida era “pensar y producir”, no vivir, per se. Me adoctrinaron para ser funcional a un sistema que pide de mí, mano de obra barata; me domesticaron para asumirlo callada y me masculinizaron colonialmente a través de la academia para que me pareciera normal lo que sucedía mientras la escuela me lo reforzaba.

Después de todo esto: el racismo es un proyecto instalado en la mente de las colonias para creernos y crearnos divisiones internas; el racismo es un proyecto colonial que se cristaliza en el mestizaje y se combina con la misoginia para convertirnos en sujetos discriminados, pero también, en individuos des-historizados que discriminan. La colonización justifica el legado de violencia patriarcal a lo largo de nuestras historias. Sin conciencia de nuestros orígenes, no hay emancipaciones posibles.

Sin radicalidad, no hay sanación.

 

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Las ideas aquí expresadas son responsabilidad de sus autores. Miradas Múltiples las ha incluido en apoyo a la libertad de expresión y el respeto a la pluralidad.

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Mariana C. Bertadillo, 26 años: mujer joven, lesbiana, en permanente reivindicación de un feminismo crítico en la construcción de su cotidiano. Originaria del Estado de México, uno de los más agresivos para las mujeres en el país, estudió Comunicación Política en la UNAM, aunque las herramientas críticas las ha abrevado de sus entornos de formación, los movimientos sociales: Feminismo, #YoSoy132 y las luchas de los pueblos originarios en México. Con dos años de permanencia en el sureste mexicano, actualmente se desempeña como recaudadora creativa de fondos en la colectiva de mujeres zoques Yomo Ijtkuy (Espacio de Mujeres), además de colaborar en trabajos periodísticos y formativos de forma esporádica y junto a otras mujeres.
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