Quiénes somos

Un periodismo para Iberoamérica

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Presentación

Hoy más que nunca, nuestros países necesitan que el periodismo sea un auténtico oficio puesto al servicio de la innovación ciudadana: independiente, colaborativo, interdisciplinario, que escucha, donde las minorías son importantes, cercano a las comunidades, que contribuye a visibilizar las prácticas colectivas emergentes y hace que los ciudadanos tomen conciencia de su papel en la sociedad y de sus responsabilidades como miembros de esta.

Un periodismo que invita a la reflexión de los problemas complejos que nos afectan a todos, que convoca, que documenta y explora, que sirve de mediación entre las instituciones y las personas, que aporta hipótesis e ideas para comprender a profundidad los hechos, que experimenta con la tecnología, que es puente para transferir conocimientos. Abierto, recursivo, amplio, heterogéneo, crítico, de investigación y producción.

Un periodismo que permite la vinculación entre activistas, movimientos sociales, colectivos de artistas y gestores culturales, comunidades de todo tipo. Pensado como un campo de aprendizaje, sin presiones de tiempo, sin límites geográficos, con memoria, con impacto en el futuro, con nuevos marcos de actuación y anteponiendo el beneficio de la sociedad por encima de cualquier otro interés.

Esto es Miradas Múltiples: periodismo para un mundo que todavía no existe:

Una propuesta de comunicación: colaborativa, abierta e incluyente.
Un motor de participación ciudadana.
Un proyecto periodístico, un semillero de nuevos cronistas.
Una revista digital.

¿Qué nos mueve?

Generar espacios y escenarios abiertos (a todos), transversales (que toquen diversas disciplinas) y horizontales (donde todos seamos iguales).

  • Desarrollar bienes culturales comunes.
  • Superar las barreras de lo correcto y lo posible a través de “redes transgresoras”.
  • Dar oportunidad a la experimentación, la controversia y el error como formas de aprendizaje.
  • Atreverse a decir: “El rey está desnudo”.
  • Traspasar los límites fronterizos e institucionales para utilizar la inteligencia colectiva.
  • Promover un movimiento transversal: sin centro, que se mueve por una influencia interconectada; es decir, donde se aprende y se genera desde todos los puntos.
  • Contribuir a democratizar el conocimiento.
  • No reproducir tendencias, sino introducir los cambios.
  • Retomar los procesos de confianza mutua para generar comunidad.
  • Valorar el poder del pensamiento y la capacidad de construir y contagiar desde las emociones.
  • Eliminar los modelos jerárquicos que puedan frenar o bloquear el cambio.
  • No limitarse a un territorio único de acción.
  • Considerar innumerables posibilidades, cuantas más se conozcan, más rica será la realidad que se componga.
  • Recordar que “No podemos hacer nuevas recetas con viejos moldes”.
  • Crear una “cartografía social y cultural”: aproximarse a otros, saber dónde están ubicados y qué hacen.
  • La cooperación no consiste únicamente en intercambiar bienes, productos o servicios.
  • Pensar que las redes ciudadanas cobran sentido si posibilitan nuevas formas de creación.
  • Unir personas, objetos, tecnologías, conceptos, saberes o herramientas de diversa índole con la intención de que suceda el encuentro.
  • Pensarnos como “sujetos de producción social”.
  • Pensar en contextos, conexiones y proyectos improbables.
  • Poner en contacto a gente con talentos similares, comunes e impulsar sus ideas.

Trabajar en procesos de colaboración con y desde las personas, que representen la heterogeneidad de la sociedad de un modo abierto e incluyente, desde lo intercultural, intergeneracional, interétnico, de género…

 ¿Qué nos distingue?

Nuestro principal interés es recuperar las buenas prácticas que tiempo atrás hicieron del periodismo un oficio de valor para la comunidad. Para lograrlo, hemos incluido los siguientes elementos:

  • Multiplataformas
  • Multigéneros
    Además, recuperamos el valor del fotoperiodismo; es decir, damos un lugar especial a las historias bien contadas en imágenes para recordar a nuestros lectores que la fotografía sirve para algo más que “ilustrar un texto”.
  • Sin límites de extensión en nuestros contenidos.
  • Glocal porque relaciona temáticas locales con problemas globales.
  • Personal y subjetivo porque ofrece las MIRADAS de MÚLTIPLES profesionales sobre situaciones, hechos o momentos del mosaico que es la realidad. El objetivo es retomar la figura del periodista como alguien creíble y desechar el mito de la objetividad, sin que ello signifique ser parcial o deshonesto.
  • De investigación, basado en una agenda propia, abordada de manera profunda y con base en el reporterismo y la documentación.
  • Comunitario y social para servir de puente entre ciudadanos, colectivos y movimientos sociales que en diversas partes del mundo atienden, entre otras, las siguientes temáticas
  1. Procesos migratorios
  2. Asuntos de Género
  3. Pueblos Indígenas
  4. Urbanismo, movilidad, ciudades incluyentes
  5. Derechos Humanos
  6. Construcción de comunidad, fortalecimiento del tejido social, bien común
  7. Gestión cultural
  8. Medio ambiente, sostenibilidad
  9. Activismo político, nuevas politizaciones, tecnopolítica
  10. Redes internacionales de cooperación, cultura abierta
  • A contracorriente, sin inmediatez, sin prisas por ser los primeros. El periodista Peter Laufer lo define como “slow news”. Y también al estilo de Martín Caparrós: contra los lectores, hablando de lo que la gente no quiere enterarse.
  • De banda ancha, todos los temas. Sí, todos. La única regla es evitar los lugares comunes, decir lo ya está dicho o más de lo mismo.
  • Sin censura, con libertad creativa, con puntos de vista contrastantes, sin miedo al debate. Eso sí, sin abanderar ninguna causa. No seremos voceros de nadie.
  • Cercano, amigable e inteligente. Queremos llegar al ciudadano común, brindarle contenidos de calidad que de igual manera le interesen a personas con un mayor grado de especialización o dominio de ciertos temas.
  • Sostenible. Lo que significa remunerar económicamente el trabajo de todos y generar recursos para hacer lo que más nos gusta: periodismo.

¿Cómo, por qué y para qué escribimos?

Escribir como un acto de servicio y no de poder.
Escribir para la inteligencia y no para el sectarismo o la intransigencia.
Escribir para todos, pero diciendo lo que no dice cualquiera.
Escribir para cuestionar, para incomodar, para proponer.
Escribir para trascender la ignorancia.
Escribir para el entendimiento.
Escribir para comprender lo que está más allá del lenguaje.
Escribir del antes y del ahora para construir un después.
Escribir de la tragedia, pero también del perdón.
Escribir para inventariar la violencia, pero también la paz que sí existe.
Escribir para la esperanza y no para la desolación.
Escribir para transformar, para crear un nuevo escenario social.
Escribir con espíritu joven, desmontando añejas estructuras.
Escribir por y del placer.
Escribir no con tecnología, sino siendo persona.
Escribir como respiración, como ejercicio muscular de la mente.
Escribir para revelar este mundo y crear otro.
Escribir desde la experiencia, con sentimiento, emoción, intuición y conciencia.
Escribir como jugar, como danzar, como un coito.
Escribir como prueba de la grandeza humana.
Escribir no a partir de géneros, sino de miradas infinitas.
Escribir de y para la diversidad.
Escribir sin mentir, sin copiar, sin repetir, sin envidiar otra pluma.
Escribir inédito de lo que ya se ha escrito.
Escribir sobre “algo” para decir “algo más”.
Escribir apoyados en otros lenguajes: cine, música, fotografía.
Escribir del invierno, la escasez, la soledad y la muerte.
Escribir de la primavera, la abundancia, la compañía y la vida.
Escribir un monólogo que propicie un inmenso pluriloquio.
Escribir como puente que nos lleve a la otra orilla.
Escribir con humildad.
Escribir con respeto por la palabra y sin desgastarla.
Escribir para revivir, para revertir, para mediar, para alimentar, para transmutar.
Escribir para significar y comunicar.